Juan Rulfo reconocía como su único oficio: vivir. Su personalidad melancólica con sombras de nostalgia se formó cuando aún era un niño y la muerte alcanzó a sus padres. Este halo de soledad  cubriría su obra literaria y le permitiría ser, además, un creador de imágenes. Y claro, un romántico empedernido.  Alguna vez Rulfo escribiría: “a todos los que les gusta leer mucho, de tanto estar sentados les da flojera hacer otra cosa”. A él le gustaba leer mucho, le apetecía la historia, la música de la Sinfónica Nacional y la fotografía. Juan Rulfo es el autor mexicano más traducido, leído y ...Read More