El capellán de Felipe II y canónigo de la catedral de Cuenca en España, Sebastián de Cobarrubias, , fué un curioso personaje, humanista, políglota y hombre de letras. En 1605 y en los ratos que le dejaban sus ocupaciones se puso a escribir el Tesoro de la lengua castellana o española, considerado primer diccionario de nuestro idioma. Para culminar la obra empleó más de cinco años, a razón de seis entradas diarias que escribía en riguroso orden alfabético.La avanzada edad del autor -66 años al comenzar el proyecto- hizo que a partir de la lecra C redujera la extensión media de ...Read More