A un bebé le podemos ofrecer muchas cosas: ese alimento diario, una buena cuna, la mejor ropa y una habitación llena de adecuados estímulos visuales. No obstante, hay algo esencial que va a favorecer de una forma prodigiosa su maduración neuronal, física y emocional: son los abrazos, las caricias, las voces llamándolo por su nombre… Existen datos muy desalentadores sobre la crianza de los bebés en algunos orfanatos del mundo. Aquellos niños que no reciben abrazos o caricias, hace que su llanto sea menos frecuente porque comprenden que no siempre van a ser atendidos. Su desarrollo suele ser más lento, ...Read More